terça-feira, setembro 06, 2005

EJÉRCITO ZAPATISTA DE LIBERACIÓN NACIONAL.
MÉXICO.


30 de Agosto del 2005.

A tod@s l@s que suscriben la Sexta Declaración de la Selva Lacandona:
A l@s asistentes a la Reunión de ONG 's. Colectivos y Grupos:

Compañeros y compañeras:

Éstas iban a ser las palabras para el cierre de la reunión de ONG 's. Colectivos y Grupos, pero la sesión se alargó y, al final, ya un buen tanto se había retirado. Como quiera, les prometí que se las iba a mandar en una carta, así que ahí les va:

Iba yo a empezar despotricando contra los intelectuales pro-AMLO y pro-voto-por-el- menos-malo que, haciendo gala de pereza mental, se conforman con recortar y pegar frases para, de ahí, construir "malas lecturas" (me imagino que alguien se las aplaude); o que, después de un amplio rodeo, terminan por sólo decirnos que su psicoanalista y su chef son argentinos; o los que pretenden aplicarle a la "otra compaña" las tres leyes de la dialéctica académica: "pídeme perdón ", "pídeme permiso ", "pídeme orientación", y (ya sé que dije que son 3, pero como son dialécticas, siempre sale la cuarta) "pídeme dirección". Esto después de corregirles lo de "nos va a partir la madre a todos" que, como nadie se ha molestado en hacer notar, se dijo en la reunión con organizaciones políticas de izquierda. Es decir, AMLO nos va a partir la madre a las organizaciones de izquierda, no a los locutores de radio y tv, intelectuales, periodistas y editorialistas. A ellos les va a ofrecer becas, puestos, embajadas, asesorías, consulados, o la forma que tomen las caricias tan caras al medio. Luego me iba a seguir rectificando lo de "los vamos a hacer pedacitos", porque ni siquiera tienen la consistencia para que salgan pedazos, así que iba a decir: "los vamos a hacer polvorones".


Pero ya ven que no, que ahora ando de bien portado. Así que mejor les paso algunas reflexiones sobre lo que se dijo en las diferentes intervenciones en la reunión.

Dejando de lado que me traían en carrilla con lo de la panza (a mí no me engañan, pude sentir más de una mirada lúbrica y lasciva recorriendo mi apetitosa figura) y que hubo más de una alusión velada a mi machismo modelo "Pedro Infante Reloaded", escuchamos una preocupación común: la del respeto a la autonomía e independencia de los grupos y organizaciones. Más de una intervención señaló que la "otra campaña" no debía derivar en una estructura centralizada y jerárquica.

Hubo también una tendencia a buscar, y escuchar, al espejo. O sea que se escucharon entre iguales: artistas a artistas, feministas a feministas, anarcos a anarcos , medios alternativos a medios alternativos y así. Poco interés despertaban las historias que se referían a realidades distintas y hasta opuestas. Como si, aún en la diversidad convocada, cada quien buscara encerrarse en el lugar y modo de su lucha.


Se entiende que cada quien tienda a relacionarse con su cada cual, y se entiende que cada uno vea en la sexta y en la otra campaña su lugar. Después de todo, ése es el objetivo de la Sexta: en un punto común, el anticapitalista de izquierda, abrir un lugar para todos.

Pero no sólo, la Sexta y la "otra campaña" son también lugares para escuchar al que es diferente en lo común, es decir, se opone al mismo sistema pero con modos y medios diferentes.

Parque, con todo y lo variado de colores y formas que fue esa reunión, nada es comparado con el amplio abanico de diferencias que ha convocado la Sexta y se está articulando en la "otra campaña". Hay organizaciones políticas que llevan décadas enteras de lucha y resistencia anticapitalistas; hay organizaciones sociales con una larga historia de lucha y logros en la demanda de mejores condiciones laborales y de vida; hay pueblos y organizaciones indígenas que cargan no años, sino siglos de resistencia contra el racismo y de lucha por el respeto a su cultura; hay personas, hombres y mujeres que en su familia, en su barrio o en su trabajo, se preocupan por lo que pasa y algo quieren hacer para cambiarlo.

Ya tendrán oportunidad de verlos y escucharlos en la plenaria. Verán entonces que hay much@s otr@s, además de l@s otr@s que esta vez se congregaron. Hombres y mujeres que toda la vida se la han pasado buscando y luchando por transformar el sistema. No sólo tienen un discurso articulado y coherente de crítica al sistema, también tienen una propuesta alternativa. Y para concretarla hacen trabajo con sindicatos, asociaciones de colonos, agrupaciones campesinas y de productores, cooperativas, grupos estudiantiles y de maestros, pueblos y comunidades indígenas. Sus demandas tienen, en algunos casos, un horizonte definido: mejores condiciones de vida, de salario, de trabajo, respeto a la cultura, cuidado del medio ambiente. En otros, esas demandas son un medio de transformación paulatina pero profunda del sistema. Y en otros más la defensa de los derechos humanos es el espejo en el que tod@s nos miramos. Porque al fin al cabo, la demanda de respeto a la diferencia, de reconocimiento a la cultura, de mejores condiciones de vida, de un arte libre, de una información alternativa, de equidad de genero, de libertad, de democracia, de justicia, no son sino demandas de derechos del ser humano.

Ellos y ellas nos encontrarán a nosotros, los neozapatistas, a su lado en sus luchas particulares, locales, regionales y nacionales. Nosotros creemos que todos tenemos que esf orzarnos por escucharlos, es decir, por respetarlos. Porque ustedes deben entender que ellos también tienen un lugar en este "nosotros" que queremos construir grande y colectivo.

Pero escuchar y respetar no significa subordinarse, obedecer, callar. Ustedes han hecho de la crítica y el cuestionamiento sus banderas y métodos: cuestíonamíento al machísmo que se cuela hasta en el lenguaje; crítica a los grandes medios de comunicación que imponen hasta qué bebemos y cómo lo bebemos; cuestionamiento a un modo de producir y circular el arte; crítica las múltiples pirámides de mando y obediencia que se reproducen arriba... y abajo a la izquierda; cuestionamiento a las modas y modos con los que se mediatiza la diferencia; crítica a la sordera frente a la rabia del pueblo.

Porque si un movimiento anticapitalista no aspira a transformar todo y no sólo las relaciones de propiedad y producción, entonces no vale la pena y no hará sino repetir injusticias ancestrales, pero ahora con una nueva coartada.

Si la transformación que pretendemos no incluye la transformación radical de las relaciones de género entre hombres y mujeres, las generacionales entre "maduros" y jóvenes, las de convivencia entre heterosexuales y cada-quien-su-modo, las culturales entre indígenas y no indígenas, las de vida entre seres humanos y naturaleza, entonces esa transformación no pasará de ser una caricatura más entre las que ya abundan en el libro de la historia.

Alguien ahí dijo que si no podemos bailar en esta revolución es que no es nuestra revolución. Habría que agregar que si en esta revolución no cambian las relaciones entre las diferencias que pueblan el ser humano entonces no es nuestra revolución y habrá que hacer otra, y otra, y otra más, hasta que el "Nadie " que somos brille con todos los colores que somos y en todas las formas que tenemos.

Si ustedes deben entender que esos otr@s diferentes a ustedes tienen un lugar, ell@s deben entender también que ustedes tienen un lugar en el mundo, en la Sexta y en la "otra campaña ".

Hace algunos días, en la reunión con Pueblos Indios y Organizaciones Indígenas, señalamos que los neozapatísías estaríamos con los indígenas en la defensa de su diferencia y su especificidad como indígenas. Ahora les decimos que el EZLN y su Comisión Sexta estará con ustedes en la defensa de su autonomía e independencia, en su oposición a la creación de una estructura organizativa centralizada y jerárquica. Nuestra idea no es una sino muchas organizaciones, no uno sino muchos modos, no uno sino todos los colores que, abajo y a la izquierda, pintan la rebeldía.


Así que estaremos con las organizaciones políticas de izquierda que luchan contra el capitalismo y proponen una nueva relación social, con los pueblos indios que se mantienen firmes en sus derechos y cultura, con las organizaciones y movimientos sociales que demandan mejores condiciones de vida y de trabajo.

Pero también estaremos con los artistas de la calle o de lugares poco o nada conocidos, en los medios alternativos de comunicación, con los hip-hoperos o raperos o skateros o irketos o etceteretos, con la banda, con los homosexuales y lesbianas, con los travestís, transexuales y transgenéricos, con las feministas, con las organizaciones de defensa de los derechos humanos y por la libertad a los presos políticos, con los modos de los jóvenes y jóvenas, con la raza, con los individuos e individuas, en fin, con tod@s que han hecho suya la Sexta y construyen ya, con nosotros, la "otra campaña".

Podría terminar diciéndoles que no se dejen cooptar o absorber, que defiendan su espacio y su trabajo, pero estoy seguro que tod@s saben que el espíritu de la Sexta y de la "otra campaña" no es decirle a nadie lo que haga o no haga, sino escuchar, aprender y unir lo que cada quien hace.

comunicado do ezln

EJÉRCITO ZAPATISTA DE LIBERACIÓN NACIONAL.
MÉXICO.


30 de Agosto del 2005.

A tod@s l@s que suscriben la Sexta Declaración de la Selva Lacandona:
A l@s asistentes a la Reunión de ONG 's. Colectivos y Grupos:

Compañeros y compañeras:

Éstas iban a ser las palabras para el cierre de la reunión de ONG 's. Colectivos y Grupos, pero la sesión se alargó y, al final, ya un buen tanto se había retirado. Como quiera, les prometí que se las iba a mandar en una carta, así que ahí les va:

Iba yo a empezar despotricando contra los intelectuales pro-AMLO y pro-voto-por-el- menos-malo que, haciendo gala de pereza mental, se conforman con recortar y pegar frases para, de ahí, construir "malas lecturas" (me imagino que alguien se las aplaude); o que, después de un amplio rodeo, terminan por sólo decirnos que su psicoanalista y su chef son argentinos; o los que pretenden aplicarle a la "otra compaña" las tres leyes de la dialéctica académica: "pídeme perdón ", "pídeme permiso ", "pídeme orientación", y (ya sé que dije que son 3, pero como son dialécticas, siempre sale la cuarta) "pídeme dirección". Esto después de corregirles lo de "nos va a partir la madre a todos" que, como nadie se ha molestado en hacer notar, se dijo en la reunión con organizaciones políticas de izquierda. Es decir, AMLO nos va a partir la madre a las organizaciones de izquierda, no a los locutores de radio y tv, intelectuales, periodistas y editorialistas. A ellos les va a ofrecer becas, puestos, embajadas, asesorías, consulados, o la forma que tomen las caricias tan caras al medio. Luego me iba a seguir rectificando lo de "los vamos a hacer pedacitos", porque ni siquiera tienen la consistencia para que salgan pedazos, así que iba a decir: "los vamos a hacer polvorones".


Pero ya ven que no, que ahora ando de bien portado. Así que mejor les paso algunas reflexiones sobre lo que se dijo en las diferentes intervenciones en la reunión.

Dejando de lado que me traían en carrilla con lo de la panza (a mí no me engañan, pude sentir más de una mirada lúbrica y lasciva recorriendo mi apetitosa figura) y que hubo más de una alusión velada a mi machismo modelo "Pedro Infante Reloaded", escuchamos una preocupación común: la del respeto a la autonomía e independencia de los grupos y organizaciones. Más de una intervención señaló que la "otra campaña" no debía derivar en una estructura centralizada y jerárquica.

Hubo también una tendencia a buscar, y escuchar, al espejo. O sea que se escucharon entre iguales: artistas a artistas, feministas a feministas, anarcos a anarcos , medios alternativos a medios alternativos y así. Poco interés despertaban las historias que se referían a realidades distintas y hasta opuestas. Como si, aún en la diversidad convocada, cada quien buscara encerrarse en el lugar y modo de su lucha.


Se entiende que cada quien tienda a relacionarse con su cada cual, y se entiende que cada uno vea en la sexta y en la otra campaña su lugar. Después de todo, ése es el objetivo de la Sexta: en un punto común, el anticapitalista de izquierda, abrir un lugar para todos.

Pero no sólo, la Sexta y la "otra campaña" son también lugares para escuchar al que es diferente en lo común, es decir, se opone al mismo sistema pero con modos y medios diferentes.

Parque, con todo y lo variado de colores y formas que fue esa reunión, nada es comparado con el amplio abanico de diferencias que ha convocado la Sexta y se está articulando en la "otra campaña". Hay organizaciones políticas que llevan décadas enteras de lucha y resistencia anticapitalistas; hay organizaciones sociales con una larga historia de lucha y logros en la demanda de mejores condiciones laborales y de vida; hay pueblos y organizaciones indígenas que cargan no años, sino siglos de resistencia contra el racismo y de lucha por el respeto a su cultura; hay personas, hombres y mujeres que en su familia, en su barrio o en su trabajo, se preocupan por lo que pasa y algo quieren hacer para cambiarlo.

Ya tendrán oportunidad de verlos y escucharlos en la plenaria. Verán entonces que hay much@s otr@s, además de l@s otr@s que esta vez se congregaron. Hombres y mujeres que toda la vida se la han pasado buscando y luchando por transformar el sistema. No sólo tienen un discurso articulado y coherente de crítica al sistema, también tienen una propuesta alternativa. Y para concretarla hacen trabajo con sindicatos, asociaciones de colonos, agrupaciones campesinas y de productores, cooperativas, grupos estudiantiles y de maestros, pueblos y comunidades indígenas. Sus demandas tienen, en algunos casos, un horizonte definido: mejores condiciones de vida, de salario, de trabajo, respeto a la cultura, cuidado del medio ambiente. En otros, esas demandas son un medio de transformación paulatina pero profunda del sistema. Y en otros más la defensa de los derechos humanos es el espejo en el que tod@s nos miramos. Porque al fin al cabo, la demanda de respeto a la diferencia, de reconocimiento a la cultura, de mejores condiciones de vida, de un arte libre, de una información alternativa, de equidad de genero, de libertad, de democracia, de justicia, no son sino demandas de derechos del ser humano.

Ellos y ellas nos encontrarán a nosotros, los neozapatistas, a su lado en sus luchas particulares, locales, regionales y nacionales. Nosotros creemos que todos tenemos que esf orzarnos por escucharlos, es decir, por respetarlos. Porque ustedes deben entender que ellos también tienen un lugar en este "nosotros" que queremos construir grande y colectivo.

Pero escuchar y respetar no significa subordinarse, obedecer, callar. Ustedes han hecho de la crítica y el cuestionamiento sus banderas y métodos: cuestíonamíento al machísmo que se cuela hasta en el lenguaje; crítica a los grandes medios de comunicación que imponen hasta qué bebemos y cómo lo bebemos; cuestionamiento a un modo de producir y circular el arte; crítica las múltiples pirámides de mando y obediencia que se reproducen arriba... y abajo a la izquierda; cuestionamiento a las modas y modos con los que se mediatiza la diferencia; crítica a la sordera frente a la rabia del pueblo.

Porque si un movimiento anticapitalista no aspira a transformar todo y no sólo las relaciones de propiedad y producción, entonces no vale la pena y no hará sino repetir injusticias ancestrales, pero ahora con una nueva coartada.

Si la transformación que pretendemos no incluye la transformación radical de las relaciones de género entre hombres y mujeres, las generacionales entre "maduros" y jóvenes, las de convivencia entre heterosexuales y cada-quien-su-modo, las culturales entre indígenas y no indígenas, las de vida entre seres humanos y naturaleza, entonces esa transformación no pasará de ser una caricatura más entre las que ya abundan en el libro de la historia.

Alguien ahí dijo que si no podemos bailar en esta revolución es que no es nuestra revolución. Habría que agregar que si en esta revolución no cambian las relaciones entre las diferencias que pueblan el ser humano entonces no es nuestra revolución y habrá que hacer otra, y otra, y otra más, hasta que el "Nadie " que somos brille con todos los colores que somos y en todas las formas que tenemos.

Si ustedes deben entender que esos otr@s diferentes a ustedes tienen un lugar, ell@s deben entender también que ustedes tienen un lugar en el mundo, en la Sexta y en la "otra campaña ".

Hace algunos días, en la reunión con Pueblos Indios y Organizaciones Indígenas, señalamos que los neozapatísías estaríamos con los indígenas en la defensa de su diferencia y su especificidad como indígenas. Ahora les decimos que el EZLN y su Comisión Sexta estará con ustedes en la defensa de su autonomía e independencia, en su oposición a la creación de una estructura organizativa centralizada y jerárquica. Nuestra idea no es una sino muchas organizaciones, no uno sino muchos modos, no uno sino todos los colores que, abajo y a la izquierda, pintan la rebeldía.


Así que estaremos con las organizaciones políticas de izquierda que luchan contra el capitalismo y proponen una nueva relación social, con los pueblos indios que se mantienen firmes en sus derechos y cultura, con las organizaciones y movimientos sociales que demandan mejores condiciones de vida y de trabajo.

Pero también estaremos con los artistas de la calle o de lugares poco o nada conocidos, en los medios alternativos de comunicación, con los hip-hoperos o raperos o skateros o irketos o etceteretos, con la banda, con los homosexuales y lesbianas, con los travestís, transexuales y transgenéricos, con las feministas, con las organizaciones de defensa de los derechos humanos y por la libertad a los presos políticos, con los modos de los jóvenes y jóvenas, con la raza, con los individuos e individuas, en fin, con tod@s que han hecho suya la Sexta y construyen ya, con nosotros, la "otra campaña".

Podría terminar diciéndoles que no se dejen cooptar o absorber, que defiendan su espacio y su trabajo, pero estoy seguro que tod@s saben que el espíritu de la Sexta y de la "otra campaña" no es decirle a nadie lo que haga o no haga, sino escuchar, aprender y unir lo que cada quien hace.

quinta-feira, junho 23, 2005

La Repsol prepara asesinato del pueblo U'wa en Colombia

El pueblo indígena U'wa, del occidente colombiano, ha luchado durante
más de una década contra la explotación petrolera en sus territorios
ancestrales. La coherencia y determinación de su postura, y el apoyo que consiguieron tanto en
Colombia como en el resto del mundo, hicieron que la multinacional
norteamericana Occidental Petroleum (Oxy), que tenía los derechos de
explotación, finalmente renunciara a llevar a cabo la extracción.

Desde 2003, la multinacional española Repsol ha obtenido los
derechos de explotación, y está moviéndose muy rápidamente para comenzar lo
antes posible, con el fin de no dar tiempo a organizar una campaña
internacional de apoyo al pueblo U'wa.

Las extracciones petroleras ya han demostrado en otras partes de
Colombia y el mundo que conllevan la destrucción del medio natural, del
que depende la sobrevivencia de los 7.000 indígenas U'wa y de su
cultura y conocimiento ancestrales. Los U'wa consideran el petróleo como parte
integral de la Madre Tierra, y por tanto para ellos es sagrado. Por ese
motivo, han rechazado ofertas millonarias de la multinacional Oxy,
soportado la represión militar (incluyendo bombardeos y asesinatos), y
mantenido coherentemente su cultura y valores de convivencia pacífica y
profundo respeto al medio natural. Saben que la explotación petrolífera
supondría su desaparición como cultura, lo han podido observar en otras
partes de Colombia donde se ha extraído petróleo en zonas habitadas por
pueblos indígenas. Por tanto han anunciado que prefieren una muerte
digna antes que ser destruidos cultural, ecológica y socialmente por la
extracción de petróleo.

Dado que el gobierno colombiano no muestra ninguna sensibilidad
respecto a las demandas del pueblo U'wa, el apoyo internacional es esencial para
su supervivencia. La solidaridad y movilización de diversas
organizaciones sociales de Estados Unidos fue fundamental para lograr
que la multinacional Oxy abandonase el proyecto, y del mismo modo, la
movilización de organizaciones y movimientos sociales en todo el estado
español puede ser uno de los factores decisivos para detener a la
Repsol.

AO BRAVO POVO BOLIVIANO, (...) AOS COMPANHEIROS REVOLUCIONÁRIOS DE TODO O MUNDO"

“Ao bravo povo boliviano;
Aos militantes dos movimentos sociais brasileiro e latino-americanos.
Aos companheiros revolucionários em todo o mundo.”

Comunicado da União Popular Anarquista UNIPA # n º08 – Rio de Janeiro,
Junho de 2005

A crise política iniciada em maio de 2005 na Bolívia se encaminhou no
sentido da formação de uma situação pré-revolucionária. As mobilizações
populares massivas culminaram com o cerco da capital La Paz pelo
movimento
de massas, com o bloqueio das principais estradas do país (paralisado à
circulação de mercadorias e a economia do pais) e renúncia do
presidente
Carlos Mesa; depois com ataques ao Congresso Nacional do País, durante
o
impasse gerado pela sucessão presidencial.
Uma análise teórica de mais uma crise política na Bolívia é necessária.
Esta crise política na Bolívia se apresenta dentro de um ciclo de
crises
provocadas pelo ajuste dos paises latino-americanos aos regimes
econômicos
liberais, impostos pelo imperialismo internacional. O caso da Bolívia
serve para dar duas lições importantes ao proletariado internacional:
1º)
a primeira lição que o povo boliviano nos ensina é o da possibilidade
de
resistência popular as reformas liberais e reversão de certas medidas
desfavoráveis ao povo, impostas pelas forças burguesas e suas aliadas,
através da ação direta de massas, das greves e lutas de rua; 2º) a
segunda, diz respeito as limitações que um movimento de massas sem uma
direção revolucionária guiadas por uma teoria e um programa claros e
bem
definidos.
O povo boliviano demonstra ser um povo guerreiro, com profunda
disposição
para a luta. Sua luta tem sido tão intensa que vem provocando
sucessivas
crises política no país, primeiramente a que levou a renuncia do então
presidente Gonzalo Sánchez de Lozada em 2003 e agora “Guerra do Gás”.
Por
outro lado, e contraditoriamente, apesar da força do movimento de
massas,
da pressão que política que exerce, este movimento não evoluiu, num
primeiro momento, numa direção revolucionária. E isto é extremamente
grave, porque a lógica do sistema capitalista indica que a repressão é
uma
variação proporcional a mobilização popular, o que significa que
conforme
a mobilização de massas cresça, a repressão se ampliará, de maneira a
culminar em uma Ditadura, que teria a missão de destruir os focos de
organização popular.
Neste sentido, é preciso fugir das meras saudações alusivas e analisar
a
crise na Bolívia de um ponto de vista materialista. Indicar quais as
possibilidades e debilidades do movimento de massas diante da atual
crise
política. È isto que faremos a partir do método materialista
bakuninista.

1- Caracterização da Situação e das Alternativas na Bolívia.

Primeiramente, devemos caracterizar a situação social em que a Bolívia
entre meados de maio e o dia 10/06/2005, quando a crise pareceu tomar
uma
definição. Podemos dizer que a Bolívia vive uma situação
pré-revolucionária. Isto porque: 1) existe uma grande mobilização
popular;
2) a economia do país se encontra paralisada devido a tal mobilização;
3)
se abriu uma crise política que levou a renuncia do presidente e a um
vácuo de poder; 4) choques diretos e constantes do movimento de massas
com
os aparelhos repressivos de Estado, polícia e exército.
O atual momento é uma situação pré-revolucionária e não uma situação
revolucionária. Isto porque, até agora o povo ainda não está em armas.
Esta é a única condição objetiva que falta para a formação de uma
situação
revolucionária. As condições subjetivas foram dadas pelo trabalho
político
de mais de 10 anos dos diferentes movimentos organizados de
trabalhadores.
O movimento de massas poderia precipitar por sua ação, a formação da
situação revolucionária (com a tomada de quartéis, por exemplo).
Caso este fator venha a se somar aos demais, uma situação
revolucionária
estará dada. E aí a responsabilidade pela vitória ou derrota do
proletariado boliviano estará nas mãos dos Partidos e Movimentos
Sociais
organizados. E somente uma ação política orientada por uma teoria e um
programa poderão levar à vitória do povo.
Neste momento, podemos dizer que duas alternativas formuladas pelos
movimentos de oposição ao Governo Carlos Mesa e ao Regime Liberal se
apresentam ante o povo boliviano e a história. Uma é a via reformista e
democrático-burguesa, representada pelos movimentos organizados em
torno,principalmente, do MAS de Evo Morales. Outra seria a via
revolucionária, virtualmente possível, mas que não poderíamos indicar a
existência de forças capazes de garanti-las na Bolívia hoje. Este é um
enigma.
A via reformista aponta como solução a convocação de novas Eleições e
de
uma Assembléia Constituinte. Este é o repertório clássico das oposições
democrático-burguesas. Diante de uma situação pré-revolucionária, fica
nítida a função conservadora da proposta reformista que irá desviar as
massas do rumo da tomada do poder.
A via revolucionária indicaria três soluções: 1) a insurreição geral
(modelo da revolução russa de 1917); 2) a guerra popular prolongada
(modelo da revolução chinesa e em parte também da revolução
vietnamita);
3) a guerra de guerrilhas de curta duração (modelo cubano e em parte, o
argelino). O problema é que nem toda situação revolucionária evolui no
sentido da revolução, ela pode retroagir para compromissos
inter-classes
ou mesmo ser dissolvida pela ditadura ou outra forma de repressão
burguesa.
Para que a via revolucionária se consolide, é preciso três condições
básicas: 1) a existência de um Partido Revolucionário ou pelo menos de
uma
Frente Revolucionária (como ensina o caso da Argélia) de atuação
nacional,
que garanta uma estratégia e direção unificada de luta e a
militarização
do movimento popular no momento correto; 2) a existência de um
Movimento
de Massas forte, influenciado por tal partido ou frente; 3) a
formulação
de um Programa, que possibilite a aglutinação das maiorias das massas
para
o assalto ao Poder.
É preciso saber se tais condições existem na Bolívia hoje. E caso não
existam, aí estarão provavelmente as razões dos impasses que o
proletariado boliviano irá enfrentar. O movimento de massas, que a
esquerda mundial deve saudar com entusiasmo, logo estará diante deste
impasse. Será preciso lançar uma ofensiva revolucionária, mas existirão
condições para tal?. Se existirem condições, o caminho preferencial
será o
da insurreição geral e se esta fracassar restará a guerra popular
prolongada. Mas ao que parece tais condições não existem. Um dos
principais líderes da oposição, Evo Morales, do MAS (Movimento ao
Socialismo), tem uma orientação programática reformista. Assim como
importantes organizações populares assinaram o “Pacto de Unidade”,
documento em favor da Assembléia Constituinte. Se aceitou desmobilizar
o
povo com acordo que garantiu a posse de Eduardo Rodríguez, presidente
da
Corte Suprema de Justiça, que irá convocar eleições gerais. A via
seguida
por setores importantes do movimento de massas é a via reformista.
Por outro lado não se pode sentar apaticamente afirmando não ser
possível
fazer nada ou apoiar a via reformista democrático-burguesa. Uma
revolução
não se faz de improviso, mas também não leva o mesmo tempo para ser
preparada que os diamantes levam para se formar. A classe trabalhadora
e
as organizações revolucionárias podem criar pela sua ação consciente e
organizada as condições necessárias à revolução.
Sem as condições indicadas acima, uma Insurreição Geral na Bolívia
teria
poucas chances de sucesso. A Guerra Popular Prolongada, que exigiria a
prévia formação de um exército popular, não se mostraria também viável.
Resta então a possibilidade de uma Guerra de Guerrilhas de Curta
Duração,
que poderia evoluir para uma insurreição geral ou para a guerra popular
prolongada ou para uma forma combinada das três.
A guerra de guerrilhas seria a alternativa mais viável nestas
circunstancias por dois fatores: 1) o caráter predominantemente
camponês
do movimento boliviano; 2) o baixo grau de desenvolvimento militar
necessário para tal; 3) o desgaste e desorganização do Estado
boliviano.
Assim, a melhor alternativa dentro da via revolucionária seria o
“modelo
cubano”, em que a revolução se produziu pela combinação da guerra de
guerrilhas de curta duração com as ações de massas.
Este modelo exigirá a tomada de uma série de medidas: 1º) formação de
um
partido e/ou frente revolucionária; 2º) aplicação de uma política
formação
de quadros políticos e de gestores econômicos; 3º) formação de um
organismo militar clandestino nas cidades; 4º) formação de grupos de
auto-defesa populares; 5º) formação de bases clandestinas no campo, que
servirão como focos guerrilheiros e embriões do exercito popular; 6º)
criação de uma Rede Internacional de Solidariedade (busca de apoio de
movimentos populares na AMÉRICA Latina, especialmente na Colômbia,
Venezuela e Equador); 7º) estabelecer o controle operário-camponês,
como
alternativa a mera “nacionalização”; 8º) formação das Comunas-Sovietes
como organismos de coordenação das lutas e atividades de
produção-circulação que estiverem sob controle proletário, que se
transformarão depois nas unidades territoriais de base do poder
popular. .
Estas medidas visam à formação de um duplo poder na Bolívia: o poder
das
organizações operárias e camponesas existindo em relação de tensão
permanente com o poder de Estado. Visam também ganhar tempo sem perder
espaço, para que o proletariado militante possa organizar suas forças
políticas e militares. Seria uma forma de tentar extrair o máximo da
atual
situação pré-revolucionária vivenciada pela Bolívia, sem incorrer em
precipitações que podem levar a derrota. Esta é a solução mais realista
(segundo o nosso entendimento), sendo pautada na análise da experiência
histórica concreta e nos dados disponíveis sobre a situação boliviana
hoje. Qualquer país que se encontre numa situação similar à da Bolívia
se
defrontaria com os mesmos impasses e alternativas.
Devemos fugir das analises românticas e voluntaristas. A vitória da
revolução boliviana depende de uma correta estratégia. Mas falta ainda
compreender como e por que apesar da formação de uma situação
pré-revolucionária, da força dos movimentos populares, a revolução pode
ser derrotada. Para isso, é preciso analisar a evolução do movimento
proletário, dos partidos políticos e suas principais idéias e
estratégias.

2- Ensinamentos da Bolívia para a Revolução Brasileira e
Latino-americana.

O que a Bolívia já ensinou, e ainda ensinará para o proletariado
brasileiro e latino-americano, é exatamente o grau da força em que o
movimento popular pode alcançar sem apontar necessariamente para a
ruptura
revolucionária. Neste sentido, podemos dizer que caso a situação na
Bolívia evolua para uma guerra civil ou seja contornada por acordos,
ela
nos dá as seguintes lições (que serão discutidas com maior profundidade
teórica em outras ocasiões):

- é preciso que o movimento de massas produza formas de consciência e
organização revolucionárias, que tenham uma teoria e um programa, e que
garantirão a direção revolucionária e a militarização do movimento de
massas no momento de eclosão das situações pré-revolucionarias. Como
afirmou Bakunin, “é necessária a existência de uma organização que
garanta
a direção revolucionária ao proletariado por uma preparação
prolongada”. A
existência de uma organização revolucionária baseada na unidade
teórica,
tática, responsabilidade coletiva e federalismo é fundamental ao
processo
revolucionário, assim como a constituição de um exército
revolucionário.
- caso esta pré-condição não se verifique, o proletariado será
imobilizado
pelas suas próprias contradições e capitulará ou será derrotado pela
repressão da burguesia. A revolução é a guerra, e somente pela guerra é
possível destruir o poder burguês. A burguesia sabe disso. A solução
contra a guerra revolucionaria é a ditadura. No sistema capitalista, a
ampliação da quantidade e qualidade da organização das massas tem como
contra-partida o aumento da organização burguesa. Conforme aumente
polarização social em torno de reivindicações materiais (como acontece
na
Bolívia com relação ao controle do Gás), a solução final sobre os
conflitos de classes somente será dado pela violência. A tendência
então é
que a ditadura seja a solução encontrada pela burguesia, mesmo que uma
“ditadura constitucional”, ditadura disfarçada sob mecanismos
democráticos, como já testemunhamos na América Latina. Quando o
movimento
de massas enfrenta uma situação pré-revolucionária, se ele não dispuser
de
organizações revolucionarias preparadas para tal, a burguesia terá
tempo
de reagrupar suas forças e lançar uma ofensiva para destruir o
movimento
de massas. É isso que a burguesia boliviana tenta fazer ao reunir o
Congresso Nacional em Sucre, e ao deslocar tropas do exército para a
capital do país, La Paz, e fazer acordos para garantir eleições, ao
mesmo
tempo em que Vaca Diéz, do MIR, tenta articular saída “militares”. Os
acordos dão tempo para o Estado boliviano se reorganizar e desarticular
o
movimento popular pela repressão e cooptação.

- uma outra lição, é a que mostra o potencial revolucionário do
campesinato e a importância das contradições étnicas para a luta de
classes. A crise econômica da Bolívia está diretamente ligada à
desigualdade social entre uma massa de camponeses indígenas e uma
burguesia criolla que controla a agroindústria. Na atual etapa do
capitalismo mundial, a América Latina ocupa um lugar periférico na
divisão
internacional do trabalho, uma posição fundamentalmente
agrário-exportadora, como é o caso da Bolívia. As contradições
econômicas
entre burguesia rural e campesinato e proletariado rural ganham
dimensão
estratégica. O caso da Bolívia indica que as nossas análises contida no
documento “A Revolução Social no Brasil” (2004), e “As Reformas do
Governo
Lula e a Tarefas do Proletariado” (2005), pelo menos ainda na atual
conjuntura, estão corretas.

A atual situação da Bolívia merece a atenção do proletariado
internacional. Devemos apoiar, mas também interpretar teórica e
criticamente todos os passos dos movimentos de massas. Esta crise na
Bolívia oferece lições importantes para a revolução brasileira. Também
serve para mostrar a função da teoria bakuninista na elucidação dos
principais problemas da revolução.

Classe Trabalhadora – Nem um Passo Atrás ! O Povo Vencerá !

http://www.unipa.cjb.net

A toda la red de solidaridad con la rebelión zapatista

Querida gente de la red:

Ante los últimos acontecimientos desarrollados en Chiapas más que lo que pueda venir, consideramos la necesidad de vernos y encontrarnos y es por eso que os hacemos una propuesta de encuentro-reunión europea de urgencia. Os enviamos esta carta para tantear esta posibilidad. Os proponemos los días 16 y 17 de julio. Así tenemos tiempo de ver cómo se desarrollan los acontecimientos y un poco de tiempo para discutir, reflexionar y pensar cómo reaccionar, a pesar de la incertidumbre actual. Si no saliera otro lugar que fuera mejor, nos proponemos como lugar de la reunión para facilitar que la propuesta sea firme y viable. Este fin de semana en el encuentro de la Garriga nos veremos gente de más grupos y podemos definir más la propuesta y los contenidos.

Disculpad la urgencia pero entendemos que estamos obligados y que todo el mundo está discutiendo y hablando. Se trata de facilitar un espacio donde podemos intervenir en común.
Esperamos vuestras respuestas. Un abrazo fuerte y hasta pronto. Saludos y suerte.

Col.lectiu de Solidaritat amb la Rebel.lio Zapatista
C/ de la Cera, 1 bis. 08001 Barcelona
tel: 34-93-4422101 y 3290643
fax: 34-93-3290858
email: ellokal@pangea.org
http://chiapas.pangea.org